No me cabe duda de que la espectacular racha de los Houston Rockets, de los cuales muchos se mofan, ya que, presumiblemente, caerán en 1ª ronda de Playoffs (esperemos a verlo...), es cosa de equipo. Un equipo formado por Rafer Alston, Chuck Hayes, Shane Battier, Luis Scola y Tracy McGrady. No es casualidad que ponga a McGrady último de la lista... Y que sin duda su impresionante racha no beneficia en modo alguno a Yao Ming, un 20-10 que sí merece ser All-Star, sin discusión, pero aunque algunos medios no lo reconozcan, se convirtió en un All-Star nada más llegar a la NBA por culpa de mil millones de chinos. Que eso sí, les cierran Youtube para que no vean lo que pasa en el Tibet, pero en NBA.com que voten y se expresen cuanto puedan...
Sin embargo aquí quiero mencionar especialmente al ahora pívot titular de los Rockets, que con las continuas lesiones de Yao Ming les está saliendo muy rentable a la franquicia texana. No es ni más ni menos que Dikembe Mutombo Mpolondo Mukamba Jean-Jacques Wamutombo, un hombe muy respetable al que admiro.
Uno de mis hobbies en NBA.com es ver las estadísticas de mis jugadores favoritos, algunos de ellos defenestrados. Sergio Rodríguez, JJ Redick, Al Horford, Andrei Kirilenko, Andris Biedrins, Grant Hill y cómo no, el incombustible Mutombo.Dikembe ha construido con su propio dinero un hospital en el Congo. Ha sido 4 veces mejor defensa de la NBA, ha llevado a equipos como los Denver Nuggets y Atlanta Hawks a play-offs. Ha jugado una final de la NBA con Allen Iverson, ganando también el título de mejor defensa esa temporada. Ha sido 8 veces All-Star, fue buen estudiante en su universidad, habla con extraordinaria facilidad varios idiomas, entre ellos castellano, y el partido de George Bush ganó muchos votos el día que fue invitado de honor en la Casa Blanca. Y que por cierto, sean cuales sean las ideas políticas de cada uno, una de las cosas más admirables que tienen los americanos es el sacrosanto respeto que le tienen a sus instituciones y presidente, aunque sea un enviado de Satanás, cosa que no pasa en España.
Mutombo cual papa moderno, le perdonó a un abonado de los Magic en 2006, Hooman Hamzehloui, que le llamase "simio" y "cara mono" varias veces en un partido, después de que éste escribiese arrepentido una carta al pívot, diciendo que no asistiría a un partido de la NBA sin su perdón. Mutombo solo declaró al final del partido que, la próxima vez que le sucediese, es posible que hiciese una visita a las gradas con sus 218 cm y 120 kilos. La NBA vetó a Hamzehloui la asistencia a cualquier cancha de la NBA. Aprovecho aquí para decir que yo también he llamado "negro de mierda" varias veces a más de un jugador en el pabellón del Lucentum en Alicante, eso sí en voz baja para evitar esa furibunda masa de aficionados que tacha a uno de racista a la primera, y cuyo estigma te puede perseguir de por vida. Y es que todavía nadie se ha dado cuenta que a la hora de referirnos a alguien, siempre ponemos por delante el objetivo que tenemos a ojo, "gordo de mierda", "pitufo de mierda", "maricón de mierda"... Claro que a diferencia de Hamzehloui, yo suelo hacerlo con los jugadores de mi propio equipo y no para meterme con los rivales, cuyo juego me es indiferente. De todos modos si os parezco racista por mí cojonudo. No soy como Ana Botella que dice "tengo muchos amigos gays".
El gran Mutombo tiene 42 años y ya es el segundo taponador de la historia de la liga por detrás precisamente de otro africano afincado en Houston. Así mismo, es Hall of Famer de la NBA pese a no haberse retirado aún, y eso que tras su paso por los Sixers, fue jugador fugaz de los Nets, Knicks e incluso Bulls.
Aprovecho aquí a mi nutrido grupo de visitantes que en sus comentarios dejen nota de esos jugadores a los que ellos (y solo unos pocos más) siguen con devoción. Porque Mutombo merece que le sigan.

