3/04/2008

LA LOCURA SE LLAMA GASOL

http://youtube.com/watch?v=NdHalcKdf34

Ya creía yo que Pau Gasol empezaba a tener un perfil bajo, pese a su condición de estrella, cuando los Lakers hicieron lo inesperado: robárselo a los Grizzlies, que evidentemente ya no lo querían. Lo increíble vino después.

Los aficionados a los Lakers se emocionaron como si acabasen de fichar a Tim Duncan o Dirk Nowitzki. En un spot desternillante del equipo, vemos a los aficionados reaccionando como si acabasen de ganar el título de liga, y a uno de los Celtics apesadumbrado...
Los medios se mofaban de Mike Wallace, encumbraban a la directiva angelina, y sacaban a relucir lo gran jugador (que lo es) que es Pau Gasol.
Reconozco que me sorprendió. Soy un gran admirador del barcelonés, pero no esperaba que tuviera un impacto reciente como el visto. Unos Lakers prácticamente imbatibles, todavía sin pívots. En el partido contra los “nuevos” Mavs, quedó evidente que aunque Kobe Bryant es un Dios por encima del resto, los Lakers han mejorado una barbaridad por la cantidad de espacios y oportunidades que abre tener a Pau Gasol en la pista.

Pero la locura de verdad no es Pau en sí, que en su presentación a ritmo de banda sonora de Transformers enardeció al público. La locura no es que al llegar Pau, Kobe esté contento y motivado. La locura es la temporada 2007-2008, con tantos equipos que tras el efecto Pau, y no tras efecto Garnett, se han sumado al “ganar ahora” en vez de “preparar proyectos” que casi nunca llegan a nada. Y es que quien espere que los Grizzlies vuelvan a reconstruirse para optar “a algo”, la lleva clara. Lo más cerca ha sido con Gasol, Battier, Miller y algunos veteranos. Pero eso se acabó, y creer que Rudy Gay, Hakim Warrick y Michael Conley van a conseguir en futuras campañas algo memorable es mucho más que optimismo. Como también parece que lo es, que el equipo no vaya a marcharse en breve de Memphis por pastos más verdes.
Tras el traspaso de Gasol, los Suns intercambiaron a Shawn Marion por un Shaquille O’Neal que de pronto era persona non grata en Miami tras roces con Wade y Riley. Shaq es una fuerza en la NBA, los Suns pueden ganar el anillo con él motivado y sano. Pero va a ser complicado. La plantilla de Phoenix da miedo, más aún por su ambición que por su talento, que es mucho: Steve Nash, Grant Hill y probablemente Shaquille O’Neal, sienten que algo se les debe.
Los Dallas Mavericks se hicieron con otro jugador con mucha hambre, Jason Kidd, añadiéndolo a unos Mavs que se sintieron traicionados al caer el año pasado en primera ronda. Utah a su impresionante plantilla, añade a Kyle Korver. Denver sigue teniendo en su lista jugadores que han jugado finales de la NBA, como Camby, Iverson y Martin, pero cuya hambre de títulos se desconoce, así como la de Carmelo Anthony.
Como decía el otro día, la plantilla que menos presión tiene, y puede que gane el título (otro más) es San Antonio. El Oeste es un hervidero de presión, porque los que tienen que demostrar algo (Denver, Lakers, Suns, Mavs) tienen que luchar, y los que no tienen que demostrar nada (Hornets, Blazers, Warriors, y unos Rockets ahora sin Yao Ming) parece que solo piensan en ganar partidos.
El otro equipo que parece haber tirado la casa por la ventana, pero en el este, son los Cavaliers, añadiendo a su plantilla a dos all-stars como Ben Wallace (con mucho que demostrar tras su funesto paso por los Bulls) y Wally Szczerbiak (que merece mucha más estabilidad). Y además están los Celtics que siguen dando miedo, pese a que ya no sea noticia que “a veces pierdan”. Y que nadie olvide al equipo que vuela bajo el radar, los Raptors, que saben fichar mejor que nadie, salvo los Lakers. Y es que ¿quién iba a decir a principio de la temporada, que Pau Gasol/los Lakers iban a volver loca a la NBA?

1 comentarios:

Egon dijo...

En el este, los favoritos se han reducido a dos y en el Oeste se han ampliado a cuatro. Ese parece haber sido el resultado de las incorporaciones invernales.
Cleveland y Boston van a tener un camino bastante relajado hacia la final de conferencia, ya que parece que los Pistons han bajado el ritmo de otros años.
Sin embargo en el Oeste se recuperarán los partidazos de play-off en semis, con cuatro equipazos capaces de ganar en cualquier pista.

La clave de los lakers, para mi, no será Pau, sino el tercero de a bordo: Odom. Lamar tiene que aprovechar la superioridad física que resulta de que te escuden Pau y Bynum, ya se salió contra los Suns por defenderlo Marion, ahora lo van a defender jugadores de aún menor envergadura. Su juego al poste y sus cortes desde el lado débil pueden ser determinantes (algo que Phil Jackson no había podido usar desde hace tiempo va a volver a escena, el "lado débil" del triángulo ofensivo). Si jugadores como Odom, Radmanovic y Walton dan el do de pecho, ya tenemos favorito.

A los Spurs no les toca este año, sino serían, para mí, el otro favorito (ya están pensando en renovar algo su veterana plantilla: fuera Barry). Y los Celtics pecan de falta de personal, y de un Doc Rivers poco acostumbrado a dirigir partidos de alto nivel...

Enfin, que parece que volveremos a disfrutar con la fiebre amarilla.